miércoles, 28 de diciembre de 2011

NO TENGAS MIEDO A LA OSCURIDAD


¿Sabes cuando estás haciendo algo que no deberías estar haciendo y que luego te vas arrepentir de ello? Pues esa sensación es la que tienes durante los 100 minutos de duración de este ñordo.
No es que sea mala, que lo es y con avaricia, es que esta película tiene el problema de que se debe por completo a su productor, un cansinísimo Guillermo del Toro que se empeña en imponer su estilo y que mata la "originalidad" si es que la tiene de su director Troy Nixey (nombre que me recuerda a personaje secundario de los Looney Tunnes) que intenta dirigir una película que ya viene diseñada por del Toro y no acepta cambios, por muy mala y relamida que sea la idea original.

Empezando porque es una película de gente fea, perdón, muy fea, porque no me digáis que no dan mas miedo la, en esta ocasión horrible, fingidísima y fea, aunque nunca me pareció muy guapa Katie Holmes; la rata muerta que tiene debajo a un desperdiciadísimo Guy Pearce y la niña, esa niña que cae mal con verla y que asusta a las feísimas y mil veces vistas criaturas que habitan la casa.


Si algo de verdad me molestó de este film es lo perdido que está, por un lado quiere ser la típica peli que nos sabemos de memoria con casa encantada, que de repente aparecen criaturas e historias mágicas estilo del Toro, que de repente terror de peli de videoclub que da más risa que asusta y que alquilas cuando vas a ponerte hasta el culo de hierba con tus amigos. Y no consigue ser ninguna de esas tres cosas, el tema es que se esfuerza en intentar ser algo y acaba saliendo un ser mutante muy feo, casi tan feo como los protagonistas; que aburre (y de que manera) y que ya lo has visto. La frase con la que se puede definir esta peli es: "si esto ya lo he visto", una lástima.


Y para terminar no me quiero despedir sin dejar claro que está película ha confirmado que del Toro no tiene el suficiente tirón como para llevar a la gente a las salas a perder la tarde con sus historias, que tal vez mole como director con su estilo, sus criaturicas y sus historias supermágicas y poéticas. Pero no es bueno cuando produce e intenta hacer que otro director, por malo que sea haga lo mismo que él porque ese proyecto no es digno de su ego.

Y como no se me ocurre una frase guay para terminar y esta película ni siquiera la merece pues solo os digo que: Buenas tardes nos dé Dios.

2/10