jueves, 21 de marzo de 2013
NEOCULTO. ES UN LIBRO, PERO ES CINE.
Hace un par de meses que terminé este libro escrito entre especialistas y críticos de cine y coordinado por Ángel Sala y Desireé de Fez, hace un par de meses y aún me da morriña recordar las películas de las que se habla y el cariño con el que se habla de ellas. Neoculto reflexiona sobre el cine de culto, de donde sale y que debe tener un film para poder ser considerado "de culto". Y ahora yo voy a reflexionar sobre este libro.
El libro empieza con un prólogo fantástico del gran crítico de cine Jordi Costa, una verdadera institución para quien escribe esto; en este prólogo se da una de las claves sobre el cine de culto, Costa define a las películas de culto como: "un objeto que no es para todos los gustos" y no se equivoca, ya que el cine de culto no es para todo el mundo ni cada persona entiende un film de culto como otra lo haría, el libro se empeña y mucho en defender eso, cada uno se puede crear su propio universo de cine y literatura de culto, el único inconveniente o ventaja es que para la gran mayoría esos libros o películas suelen ser las mismas.
Los capítulos se suceden y tras un par de reflexiones más sobre la etiqueta "de culto" el libro entra en materia propiamente dicha y nos cuenta el principio del asunto.
Empieza hablando del VHS, el gran formato del culto cinematográfico, nos explica que, al contrario que ahora, antes había que esperar un tiempo considerable para por disfrutar en video del film de turno del que hablaban todas las revistas y que arrasaba en las sesiones golfas, lease "Rochy horror picture show"; nos habla también de compartir esas cintas con amigos y dar a conocer esas pequeñas joyas, así que el libro situaría el nacimiento del culto sobre loss años setenta u ochenta, sin desmerecer a clásicos de siempre como podría ser "El gabinete del Doctor Caligari" y muchas otras.
Después nos habla de los grandes creadores de films de culto españoles que han arrsado en todo el mundo como serían Juan Piquer Siimón, Jesús Franco o Paul Naschy que, tras ser repudiados en la mayoría de los casos por nuestro orgullo patrio encontraron el apoyo y la fama más allá de nuestras fronteras. También en el libro se menciona la importancia de la serie B en el fenómeno del cine de culto, películas como "Posesión infernal" o "La matanza de Texas" se convirtieron en clásicos oscuros inmediatos y ya forman parte de nuestro imaginario colectivo.
Habla Neoculto también de algo que daré en llamar "el destape de culto" por decirlo de alguna manera hablando sobre Russ Meyer y que escribiendo como auténticos enamorados de lo que había más allá de las mujeres exhuberantes, diciendo que películas como "Faster, Pussycat, Kill! Kill!" estrenaron algo llamado "mujer guerrera" y que películas como "Barbarella" y algunas más actuales como "Resident Evil" o "Tomb Raider" reafirman de un modo muchos menos erótico festivo.
Y entonces llega el libro al siglo XXI y al terror asiático, era imposible escribir un libro de este tipo sin mencionar a Park Chan Wook, Takashi Miike o Takeshi Kitano, era imposible y casi un delito ya que si Hideo Nakata y su "The ring" introdujeron al terror oriental por la puerta grande en el mundo occidental, han sido ellos, con un cine mucho más elegante y con un acabado mucho más perfeccionado quienes han hecho que películas como "Old boy", "Audition" o "Hana-bi, flores de fuego" sean hoy en día clásicos de culto al alcance de todos y amados por todos.
Y en su última parte habla Neoculto de la aparición de internet y de como el fenómeno de culto, si bien sigue hoy en día, esos fenómenos suelen ser tan instantaneos como el "Harlem shake", porque internet nos lo da todo mucho más rápido y ya no hay ese tiempo de espera en el que el hype crecía y crecía de la era del VHS, ahora todo funciona mucho más rápido y si bien los clásicos de siempre perduran habiéndose ganado esa etiqueta "de culto" otros actuales la consiguen sin mucho esfuerzo.
No es un final desesperanzador ni muchos menos, el libro llega a la conclusión de que el cine de culto está ahí, a nuestro alcance y que, como he dicho al principio cada uno considerará "de culto" lo que crea oportuno y de su gusto, porque el libro es un ejercicio de amor al cine, ante todo de amor y después ya "de culto".
Para terminar el libro nos regala las 50 cult movies imprescindibles que todo cinéfilo debe ver y las cinco cult movies de cineastas, críticos y especialistas en la materia, veréis como mucho coinciden entre ellos y nosotros coincidimos con todos.
En fin, un gran libro sobre cine, escrito por cinéfilos para cinéfilos buscadores de "rara avis" cinematográficas.
viernes, 15 de marzo de 2013
PEDRO ALMODÓVAR. EL DIRECTOR DEL PUEBLO.
Hacía mucho que no me pasaba por aquí a escribir sobre cine. Pero he venido y no en son de paz precisamente, en venido tocando la corneta y haciendo sonar los tambores de guerra.
Ha pasado una semana del estreno de Los amantes pasajeros, la última película de Pedro Almodóvar y después de haber leído todo tipo de críticas y alabanzas hacia el film del manchego he llegado a la conclusión de que a los españoles no nos cuesta nada meternos con él, nos cuesta alabarlo porque siempre hemos creído que Almodóvar y su cine son sinónimos de películas de maricones y travestis con Sida y no os lo puedo discutir, el Pedro de mediados de los ochenta sí era así, el director que representó una época, la "Movida" a través de su cine y que con films como "¡Atame!" o "Que he hecho yo para merecer esto" retrató una época y un lugar, el Madrid más alucinógeno y desvariado de la historia, hasta aquí todo normal, todo el mundo se acuerda de él como "ese" director mariquita que hacía películas de mariquitas.
Pero entonces llegó "Todo sobre mi madre", la película que lo cambió todo, llegó el Oscar con una película de maricones sidosos y entonces a todos se nos hizo el culo Pepsi Cola con Pedrooooooo!, todos hablábamos de lo bueno que era y de lo buenas que eran sus películas, ahí, como siempre salió a relucir la doble moral y la hipocresía de un país sin una personalidad propia; si cuatro críticos alaban al film de turno todos vamos detrás como corderitos al matadero.
Desde aquel Oscar y por el siguiente al mejor guión original por "Hable con ella" la gente descubrió al Almodóvar que siempre había estado ahí y siempre habían denostado, el artista, el que rueda como Dios y el que se curra unos personajes que van más allá del estereotipo que todos nos habíamos creado en la mente, entonces todos a ver sus pelis en masa, porque Pedro mola, es cool más allá de Chueca y es patrimonio de la humanidad, entonces Almodóvar pasó de ser el director de los gays a ser propiedad de todos.
Almodóvar estaba viviendo entonces el exito que el público siempre le había negado, gozaba de la libertad de hacer films mediocres como "La mala educación" ya que todo el mundo lo alabaría y así era, hablaron de aquella película como de un gran film de cine negro con un toque acertado de homosexualidad, toma castaña! los que antes lo tachaban de "director de maricones" ahora lo veneraban, un Oscar hace mucho y más si te falta la personalidad y los huevos de diferenciar algo bueno de algo malo, Pedro no es propiedad nuestra, nosotros no le hemos dado los premios en todo el mundo, nosotros no nos podemos adueñar de un director simplemente porque sea español, Almodóvar no es nuestro, es un director de cine que hace películas ¿verdad que no nos creemos directores de cine cuando Amenábar da a luz una de sus basuras? o ¿no es lícito críticar la manipulación emocional y la búsqueda inclemente de la complicidad con el público de la floja Lo imposible del aún más flojo J.A. Bayona?
Luego tenemos el caso contrario, el guerrero que no se alía a un bando ni a otro, el que siempre odia a Pedro haga lo que haga, estoy hablando sin duda de Carlos Boyero, el endiosado crítico de cine al que todos hemos erguido como el gran enemigo de Almodóvar y que hacemos que cada estreno se convierta en una batalla campal, la película contra la crítica; a este señor lo que haga Pedro se la trae al pairo ya sea un ejercicio de estilo como "La piel que habito" o una comedia retro como "Los amantes pasajeros", no lo traga y punto, por un lado está bien tener cierta personalidad, pero por otro no está bien haberse construído un personaje de crítico superrespetable por decir "las cosas como son", porque no siempre es así.
Y ahora es cuando llegamos a su último film, el que nos retrae a los ochenta, a esa estética pop que tanto odian algunos, ese film gamberro y simpático que nos devuelve al Pedro más alocado fusionado con el Almodóvar director, el señor que se curra las escenas y cada plano, un director maduro y elegante a pesar de lo soez de algunas escenas del film. Pedro ha elaborado con estos "Amantes pasajeros" un puzzle de sentimientos desgarradores, de personajes curradísimos y de escenas rodadas con una clase que para si la querrían muchos otros, pero nosotros no vemos eso, nosotros vemos al Pedro de siempre, al que llegamos a odiar durante los ochenta y al que muchos acusan de patético con esta vuelta a sus inicios, no se dan cuenta de que no es una vuelta al uso, Pedro ha madurado mucho en las últimas tres décadas, ha madurado haciendo cine y creciéndose ante las adversidades y las críticas, pero eso el populacho no lo vemos, los que siguen corrientes de moda, los que leyeron a Dan Brown cuando las revistas lo dijeron y adoraron la fígura de Stieg Larsson más adelante son incapaces de leer entre lineas la crítica a un país derruído por nosotros mismos, el ecosistema que ha creado Almodóvar dentro de ese avión es España, los poderosos que pueden pagar una clase preferente son los que toman las siempre equivocadas decisiones mientras el pueblo duerme; Pedro ha rodado un film ejemplar, una película con demasiados matices para descubrirlos en un primer visionado, Pedro es ahora más director que nunca. Pero nosotros no lo vemos, el pueblo, del que él siempre ha hablado en sus films creando personajes luchadores y valientes, le ha dado la espalda otra vez, porque hemos sopesado las críticas buenas con las malasy han ganado las malas, porque a la salida del cine, al ser Almodóvar no hemos visto la película, hemos esperado el menor error (la gran cantidad de chistes sobre pollas sería un claro ejemplo) para ponerlo a caldo y decir que Almodóvar es una mierda, sin mirar las virtudes del film.
Así que este es el momento de mirarnos a nosotros mismos, de dejar de criticar lo que creemos nuestro y pensar en liberarnos de una vez de las cadenas que nos unen a la propiedad, Pedro o cualquier otro director no es nuestro, es de todo el mundo, cuando veamos su cine veámoslo como cine, no como el director de las películas de maricones de los ochenta que ha vuelto hacer de las suyas porque es lo único que sabe hacer, como he leído por ahí. España un poco de personalidad por favor!!!!
martes, 18 de diciembre de 2012
THE CABIN IN THE WOODS
Me ha costado mucho y creedme cuando lo digo que me ha costado mucho entrarle a matar a esta película, quizá sea porque no se me ocurría nada (hasta para pensar hay crisis) o quizá sea porque simplemente la amo, porque no veía nada tan espectacular en este subgénero de casas encantadas desde la obra antológica por excelencia "Terroríficamente muertos" y porque, si bien Josh Whedon no me cae muy, aunque esté detrás de todo el asunto, se ha ganado al menos echar una ojeada de vez en cuando a su trabajo tras Los vengadores, por todo eso, ahora sí, me lanzo hablaros de The cabin in the woods.
El novato en la dirección Drew Godard, un tío ya curtido dese hace años en el mundo televisivo con Whedon se lanza con este film a la palestra y no solo homenajea a TODO el cine de terror que se ha hecho durante los últimos treinta años, sino que le da la vuelta, gira la tuerca aún poco más, aunque la tuerca esté tan apretada como en un submarino y consigue sorprendernos de un modo muy bizarro. El hombre se nos marca aquí un slasher al uso, por una parte; una de fantasmas, monstruicos y demás critauras de las de siempre (nada nuevo bajo el sol en la creación de criaturas), por otra parte; y también es un desglose, una mirada al ombligo hacia el género dentro de una película del mismo género, ni yo mismo sé muy bien lo que acabo de poner, el caso es que el tío no escatima en gastos a la hora de decirnos que le molan las pelis de miedo.
El film, como idea para contar mientras tomas un café es una burrada como una casa: un grupo de amigos superestereotipados se van a una casa un fin de semana y pasan cosas rarunas, hay zombies y toda la pesca, pero las criaturas y sustos que ocurren durante los dos primeros actos del film están totalmente dominados por una especie de organización que deben sacrificar a un alma cada año para protegernos de unos dioses malvados que pretenden acabar con la humanidad, y ahora probad a decirlo todo seguidito sin respirar, veréis que risa. Como idea es una locura, como hecho es fantástico, porque los homenajes, de Craven a Raimi pasando por un Carpenter aún más hasta arriba de todo de lo habitual harán las delicias de los fans y los no fans; el slasher no decepciona, hay sangre, hay golpes de efectos prefectamente planificados y regustico antiguo en esas escenas de sexo en el bosque con matanza incluida o en ese sótano, si eso no es pura trilogía Raimi que baje Dios y lo vea.
Pero hay también, de una manera mucho más socarrona un buen tratamiento en la parte de la organización secreta, que, tal vez rompa el ritmo en algunos momentos de tensión en la parte de la casa, pues mira sí, lo rompe muy a mi pesar, que desvela lo que quiere cuando quiere y como quiere y tu te encuentras embobado viéndolas venir sin saber que va a pasar después, pues también. Y así, sin comerlo ni beberlo, con el disfrute en el cuerpo de cuando la estás gozando llega el final y esto merece una mención aparte.
Porque si por algo esta película va a ser recordada por los siglos de los siglos, aparte de por un planteamiento lo bastante original como para no hacerte tirar la toalla sobre el mundo del terror, es por ese final, que final madredediossantobendito (todo junto), aquí la locura se desborda del todo y llega en el momento justo, cuando el film, comienza a ser un poco monótono empieza el despiporre y entonces te vuelves a dar cuenta que, como en los peores capítulos de Buffy, Whedon te la ha vuelto a colar y tu has picado encantado, la película realza el vuelo a lo grande con toda la casquería del mundo puesta al servicio de criaturas y estereotipos del cine de terror que llevaban años escondidos en la organización y acaban con ella en un santiamén, una delicia para todos, de visión obligada en las escuelas de cine. Pero lo mejor está aún por llegar, porque si creías que los personajes eran vacíos y estúpidos de una manera gratuita o vaga te das cuenta de que no, que Whedon y Godard no se han currado unos personajes con un arco argumental coherente simplemente para encajar con la desquiciada escena final que incluye un cameo de los de guardar en el corazón.
Hala, pues ya está, he sabido decirlo todo, sin salirme de la linea, gozando de la experiencia y cerrando con llave el lugar en mí corazón que he reservado para esta película hasta el fin de los días.
9/10
miércoles, 21 de noviembre de 2012
LA SAGA CREPÚSCULO: AMANECER. PARTE 2
La saga Crepúsculo ha terminado, ha muerto matando, matando a unos personajes ya de por si bastante flojos, matando una trama llena de azúcar para esconder lo vacío de su contenido, matando a las miles y miles de fans crepusculares que jadeaban como lobas cada vez que Taylor Lautner se quitaba la camiseta... bueno a esas no las ha matado, lástima, no se podía tener todo.
Esta saga nació allá por el 2008 y desde aquel entonces la cosa no prometía demasiado, ñoñerías azucaradas con subtrama vampírica y licántropa incluida, desde luego la cosa no pintaba nada bien. Tal vez las novelas de Stephanie Meyer fueran muy buenas o simplemente aceptables, pero la llegada al cine de estos pijines por aquel entonces fue un desastre y el hecho de que fuera un exito hizo que empezara a temblar por lo que al mundo se le venía encima.
Bueno, algunos años y secuelas han pasado desde entonces, algunas peores que la original y otras mejores, tampoco mucho mejores pero sí un poco más aceptables. Y nos encontramos en el año en que dicen que se va a terminar el mundo y todo el idem está embajonado porque el fin está cerca, sobre todo las crepusculares mojabragas a las que les importa una mierda vampírica lo que vaya a ocurrir en el mundo ¿a quién cojones le importa la crisis mundial si Bella ha tenido una hija?
Aquí el rollo va de ensalzar los valores de la familia por encima de cualquier cosa, Escrivá de Balaguer y su ejército de borregos del Opus estarían orgullosos; Edward Cullen y señora son ahora padres de una niña "Blade" mitad humana mitad vampira y eso se ve que está muy mal mirado o no sé muy bien que historia; el caso es que hay unos vampiros a los que ya habíamos visto antes en otras secuelas llamados Volturis que están decididos a joder, porque eso no es posible, porque eso es una herejía y porque así meten un poco de tralla a la mediodormida primera hora del film.
Más o menos de so va la peli y vosotros, almas de cántaro os preguntaréis: ¿Qué hay de nuevo? pues nada en absoluto, las interpretaciones de los actores, sobre todo la de Pattinson son desganadas, es un repeat incesante durante 5 pelis con el rollito romántico de paseos por el campo y maquillajes mortecinos. Ni siquiera el lobito, que aquí exhibe cuerpo, como está mandado, evoluciona lo más mínimo, pasa de enamorarse de Bella a "imprimarse" (ojito al palabro) de su hija Reneesme. Y en cuanto a la trama vampírica que en esta última entrega debería cobrar un poco más de protagonismo sigue siendo risible con los vampiros diamantes a la luz del sol y esas tontás.
Pero la película, en un arranque de originalidad nos presenta a un batallón de vampiros del mundo que se unen para proteger a la niñita de los Volturis y cada uno con un superpoder diferente, sí, sí, Los vengadores con colmillos y sin testosterona, justo lo que estabáis pensando. Cuando todos son presentados con sus correspondientes poderes llega la batalla final y aquí es donde me hierve la sangre, me enervo, me subo por las paredes y la cabeza me da vueltas.
Bill Condon, el bueno del señor Condon que aceptó este proyecto en forma de díptico por pura obligación y por el brillo del vil metal nos la cuela, nos la mete doblada alejándose de la novela original y regalándonos una batalla repletita de ordenador a tope, con toda la sangre que no hemos visto en 4 películas antes, pero sin la suficiente fuerza como para manchar la nieve sobre la que se pelea, una batalla sorprendentemente elegante que al final se queda en nada, en un giro argumental de noveleta barata que hace que todos, los buenos y los malos se vayan a dormir a sus casitas contentos porque han quedado bien, los lobitos y los vampiritos son amiguitos y los Volturitos se van a su Italia natal a seguir leyendo libros grandotes y a seguir espolvoreándose la nariz. Mola, sí, mola si eres la fan crepuscular media a la que el cerebro le funciona a mediogas, lo suficiente como para emocionarte con un final tan ridículo como este que, por suerte no desentona del todo con el resto de esta saga de la que me despido con el brazo levantado y zarandeándolo de un lado a otro, como cuando te despides de una visita que nunca quisiste ver.
3/10
Nota global de la saga: 4/10
lunes, 19 de noviembre de 2012
HOLY MOTORS. UNA PELÍCULA INMORTAL
Esta crítica la podría haber escrito hace dos meses, hoy mismo o dentro de siete años y mí opinión sobre esta película sería la misma. El arte en primera persona, el arte como expresión y no como negocio, el arte como pureza y el arte como arma para reclamar a voz en grito la libertad. Al igual que el protagonista del film el arte se disfraza de mil maneras diferentes para desnudarse ante nosotros y cegarnos con la maravillosa luz que solo los clásicos irradian.
La última película de Leos Carax es, arte en movimiento y el director lo sabe perfectamente. Un diamante en bruto, un lienzo en blanco, como es el propio Dennis Lavant, el otro nombre con mayúsculas que destacan en la película. Carax nos presenta una historia sobre el oficio de actuar, pero no como un trabajo elegante al estilo del teatro victoriano con mujeres disfrazadas de hombres o como esas pelis de Robert Altman donde los actores mayores daban clases maestras a las nuevas generaciones; Carax nos propone un juego mucho más sucio, el señor Werner Herzog lo llamaría "de guerrilla" y no iría del todo desencaminado, ya que para Carax y Lavant actuar es una putada, una rutina fatídica y sucia de la que, extrañamente se extrae la esencia que hace que sigas trabajando, eso es en el fondo esta película, una búsqueda por encontrar el "porque" de seguir levantándose cada día y seguir realizando un tedioso trabajo al que no encuentras ningún sentido ya que el verdadero significado ya no está ahí.
Pero para ello el tándem Carax/Lavant nos brindan un viaje en limousina enfermizo, efectista a más no poder y hermoso. Os aseguro que hay planos y escenas en este film que se os quedarán grabadas para siempre en la retina, de ahí que haya titulado a esta crítica "Una película inmortal" porque, para bien o para mal, escenas como la del cripy del cementerio (la de la foto de arriba) o la del detector de movimiento (la foto de abajo) son increíbles y sobre todo imaginativas, porque si algo cabe destacar del film es que es imaginativo a más no poder, la mente de Leos Carax es un cazo hirviendo del que se van sacando escenas enigmáticas y brillantes para contarnos la historia de Oscar y sus múltiples personajes: el asesino, el loco, la anciana, el padre de familia, el actor, el hombre, el moribundo, el hombre de negocios; el juego empieza desde el minuto uno y nunca vas a saber del todo que es verdad y que no, porque así imagina Carax la realidad, como un mundo repleto de capas en la que ya no queda lugar para la pureza, para lo inocente, para el amor.
Las historias que Carax y Lavant dibujan para cada personaje (o acto) son terribles, no solo por la caracterización de Lavant que es espectacular en cada escena sino por los secuandarios que lo acompañan; desde el extraño personaje de Eva Mendes, al triste y puro de Kilie Minogue, que junto al de Michel Piccoli son lo más cercano a la realidad que Carax nos deja rascar, son terriblemente tristes.
Pero si en este juego hay una pieza esencial ese es Dennis Lavant, el actor protagonista que se enfrenta en cada segundo a un verdadero "tour de force" con él mismo para superarse, para que cada personaje que interpreta con su correspondiente caracterización sea mejor que el anterior, incluso ñel mismo, al desnudo, practicamente, en el "Entreacto" hará las delicias de todos los espectacores que se acerquen al film. Lavant es, como he dicho antes, el lienzo en blanco donde Carax dibuja sus historias y Lavant debe defender esas historias por ridículas que algunas parezcan y lo hace, joder si lo hace, el tío sale victorioso de cada acto; por eso cada vez que vuelve a la limousina tras terminar su actuación es digno de aplauso, este hombre consigue salir con la cabeza bien alta, con las dos orejas y el rabo de este surrealismo tan bien realizado que es fácil de seguir a pesar del juego de Carax/Lavant.
Vaya, lo reconozco, pensaba que esta crítica no me iba a salir, como Lavant me he ido quitando pesos de encima, he ido mutando, serpenteando y como he podido he llegado al final, final que, como en el film espero dejar en todo lo alto. Holy motors ha venido a nosotros porque la necesitamos, porque parece que ir al cine y ver una película se ha convertido en una rutina vacía y que nos estamos convirtiendo en unos robots que actuamos con la cabeza agachada sin pararnos un segundo a contemplar el paisaje, sin disfrutar de películas como esta, experiencias enigmáticas, inolvidables y necesarias, que, tras varios días de reposo mejora en la mente y te hace entrar en un mundo paralelo, el cerebro de Carax, un lugar extraño y paradójicamente confortable, un lugar donde el cine importa no por lo que cuesta, sino por lo que transmite, es cine con siete capas de maquillaje sobre él, efectista hasta decir basta, pero debajo de ese maquillaje y esas prótesis solo quedar el arte al desnudo del que hablaba al principio y que espero, tras leer la crítica hayáis conseguido ver. El cerebro de Carax es un buen lugar donde perderse, ya sea con un asesino, un loco, un padre de familia...
10/10
viernes, 26 de octubre de 2012
CICLO XAVIER GENS. FRONTIERE(S)
Para empezar esta crítica debo decir que aquí todo el mundo va puesto de algo o que quizá durante el rodaje decidieron ir todos completamente on fire, porque si algo tiene este film, aparte de una crítica social implacable es una energía y una fuerza increíbles.
Frontiere(s) arranca durante las elecciones francesas de 2007 en las que los franceses debían elegir entre un partido conservador u otro de extrema derecha y la respuestas violentas en las calles que no se hicieron esperar y que poco a poco se va convirtiendo en un slasher superbestia, que no tiene ningún miramiento a la hora de mostrar sus refrencias, desde La matanza de Texas a Las colinas tienen ojos o las tropecientas mil pelis que hay en la historia del cine de familias asesinas. Así, como argumento la verdad que pinta muy bien y la verdad que está muy muy bien.
La película tiene nervio desde el minuto 1, engancha por su rapidez, que en ningún momento decae y que va en un crescendo gore y sangriento que, por increible que parezca funciona muy bien para representar ese clima social de aquellas elecciones para el pueblo llano, tal vez llevado al extremo más extremo pero siempre con el punto justo de realidad y cachondeo a partes iguales para gustar a los más cafeteros del género.
Pero Xavier Gens, que, aunque en su momento rodara la infumable Hitman, sabe muy bien lo que se hace y si bien no pasa por encima de la primera parte del film, sino que explora la situación francesa durante casi 25 minutos, mucho tiempo teniendo en cuenta que este tío y mucho menos este film no es de Fernando León de Aranoa ni quiere serlo; a Gens le interesa la sangre, llegar a la casa de la killer family y ofrecernos un verdadero festín de sangre, mutilaciones y vísceras que recuerda mucho mucho al film de Tobe Hopper mencionado antes pero que también va más allá, porque, como también he dicho antes, aquí todo el mundo va completamente on fire.
Tenemos a un director con nervio, tenemos a unos actores que gritan, corren, sangran y son mutilados de una manera muy carismática y con una energía que para si la quisieran films como, no sé tal vez la desastrosa Prometheus donde no hay garra ninguna. Pero el guión también tiene fuerza suficiente como para mantenerte clavado a la butaca sin respiración y se te pega el espíritu de desfase divertido y autocomplaciente del film, por momentos sabes que Gens ha gozado como un enano rodando esta peli, eso se nota.
Pero es la interpretación de su protagonista, la pasadísima, sobre todo en la parte final Karina Testa donde el film esconde su mejor baza, es una mujer sufridora que renace de entre las cenizas cual ave Fénix para convertirse en una heroina al más puro estilo Ripley de Alien pero en plan gore. Cuando la peli está en su punto más alto Xavier Gens lo deja todo en manos de su protagonista y es, sin duda, de entre todas las grandes decisiones del film, la más grande, porque ella solita es capaz de llevar el timón y de descuartizar y asesinar a sangre fría como la que más.
Me despido de esta crítica con la sensaciónd de haberme quedado a gusto, de haber dicho sobre este film, para mí desde ya de culto absoluto a pesar de las duras críticas que tuvo en su momento, todo lo que quería pero con una pega, la pega más grande: no haberla disfrutado en Sitges en su momento, con la sala repleta hasta los topes y apaludiendo como un loco cada ida de pinza de esta genial peli.
9/10
martes, 23 de octubre de 2012
TRAILER DE "IRON MAN 3"
Tony Stark ha vuelto, mucho más oscuro, mucho más profundo, en fin, mucho más Nolan.
Hoy ha salido el trailer tras un enormñisimo hype de varias semanas en la que se anunciaba abombo y platillo el lanzamiento del trailer, incluso ayer mismo salió a la luz un teaser trailer el trailer, una moda emasiado estúpida que demuestra hasta que punto la desesperación d elos estudios enormífica una película para convertirla en un bombazo, bueno, que me voy por las nubes. Con todos ustedes el trailer:
Esta vez no es el creador de la saga quien la dirige, el tito Favreau se fue y ahora la película, que pinta tan espectacular y posiblemente tan vacía como las otras dos ha caido en las manos de Shane Black ¿es esa una buena elección? pues teniendo en cuenta que el tío escibió el guión de Arma Letal (nada más y nada menos) y debutó con la excelente Kiss, kiss bang, bang, también con Robert Downey Jr, pues es para confiar.
Pues nada, a esperar al 2013 a ver como le sienta a Tony esta nueva aventura y ver si pod´ra con el gran Ben Kingsley y su malísimo Mandarín.
Hoy ha salido el trailer tras un enormñisimo hype de varias semanas en la que se anunciaba abombo y platillo el lanzamiento del trailer, incluso ayer mismo salió a la luz un teaser trailer el trailer, una moda emasiado estúpida que demuestra hasta que punto la desesperación d elos estudios enormífica una película para convertirla en un bombazo, bueno, que me voy por las nubes. Con todos ustedes el trailer:
Esta vez no es el creador de la saga quien la dirige, el tito Favreau se fue y ahora la película, que pinta tan espectacular y posiblemente tan vacía como las otras dos ha caido en las manos de Shane Black ¿es esa una buena elección? pues teniendo en cuenta que el tío escibió el guión de Arma Letal (nada más y nada menos) y debutó con la excelente Kiss, kiss bang, bang, también con Robert Downey Jr, pues es para confiar.
Pues nada, a esperar al 2013 a ver como le sienta a Tony esta nueva aventura y ver si pod´ra con el gran Ben Kingsley y su malísimo Mandarín.
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