lunes, 7 de julio de 2014

Crítica "OPEN WINDOWS" Abriendo ventanas y horizontes cinematográficos.

Decir que entré a ver la nueva película de Nacho Vigalondo con una sonrisa de oreja a oreja es evidente, ya que soy un gran Vigalonder, pero salir de verla con la misma sonrisa es algo de lo que me alegro.

El creador de "Los cronocrímenes" y "Extraterrestre" se mete aquí de lleno en el thriller más enrevesado y espectacular. Rodada de una manera muy innovadora, estamos viéndola desde la pantalla de un ordenador con ventanas que se abren frente a nosotros y en ellas se va desarrollando la trama, es algo que no se había hecho antes y a Vigalondo esa forma de rodar le ha venido de maravilla porque le ha salido una jugada casi redonda, sí casi.

Sería un delito desvelar algo de un argumento tan intrigante y por eso no voy a decir nada. La película camina con paso firme y seguro durante sus 100 minutos, un thriller firme y con un trabajo de guión muy elaborado hace que por momentos te olvides de la fragmentación en pantallas de la historia.

Un reparto sólido con unos Elijah Wood en su papel de poner cara de susto (como ya hiciera en "Grand piano") que tan bien le queda y que tanto aporta a la película; pero sobre todo una Sasha Grey espectacular, no me refiero al físico, porque para los que ya tengan la mano en el miembro les daré la noticia de que sí, enseña cacha, pero Sasha demuestra que es mucho más que eso marcándose un personajazo superbien construído. 

Y esto me duele, no porque sea una enorme pega sino porque no me gusta criticar el impecable trabajo de Vigalondo pero en el tramo final la película se pierde en giros argumentales que más que sorprender acaban haciéndose cansinos, no por poco sorprendentes sino porque subyace un poco de trampilla en la película al dar tantas vueltas a un final, por otro lado muy bien rodado.

Otra película de Vigalondo que me guardo dentro y que hace que este Nick Chambers y esta Jill Goodard ya formen parte de mi propio imaginario junto a Héctor 2 o Julia y Julio. Lo dicho que no os la podéis perder.

domingo, 6 de julio de 2014

Crítica "TRANSCENDENCE" El quiero y no puedo tecnológico.

A finales de los 70 y durante gran parte de la década de los 80 nació un subgénero al que muchos denominaron como thriller tecnológico y que se resumía en la paranoia de que con un disquete de 8 bytes se podia dominar el mundo. Bueno pues han pasado casi 30 años de aquello y ahora aparece esta "Transcendence" en nuestras carteleras con el propósito de rememorar aquel subgénero llevándolo al siguiente escalón de la paranoia tecnológica: la inteligencia artificial, que sí, que ya se ha hablado mucho de esto pero esta película se plantea la idea del superhombre tecnológico y fracasa estrepitósamente en su intento.
La película se puede dividir en dos partes: una primera muy interesante en la que se plantean preguntas y teorías sobre las que se podría mantener un film durante 2 horas sin aburrir ni caer en el ridículo, bien pues esa parte dura 40 minutos. luego esta la segunda parte, en la que al film simplemente se le va la olla y fallece por sobresaturación de pretensiones. La historia gira en torno al personaje de Johnny Depp, un científico/informático y su fiel esposa que lo sigue con una pasmosa ceguera, ambos, debido a acontecimientos (al menos en mi opinión) superficiales e irrelevantes y que solo sirven para el personaje de Depp se conecte a la red y se convierta en un dios tecnológico (no al estilo Steve Jobs) pudiendo asi curar la ceguera y haciendo andar a los paralíticos, suena absurdo... Lo es.
La trama en lineas generales es esta, un interesante punto de partida que tira por el camino equivocado para convertirse en otro rollo de ciencia ficción de saldo con una más que interesante historia de amor que muere por cansina. Si a todo el despropósito le añades unos desganados Johnny Depp y Morgan Freeman con unos estereotipados Paul Bettany y Cillian Murphy pues tienes el cóctel perfecto para una siesta deliciosa.
En fin, un quiero y no puedo que se toma demasiado en serio para ser una expansión de aquellas divertidas pelis ochenteras en las que con un disquete se podia dominar el mundo.

jueves, 3 de julio de 2014

"ERASERHEAD" David Lynch en plan kamikaze en mi puta cabeza.

Pocas cosas se pueden decir a estas alturas de la vida sobre "Eraserhead" que no se haya dicho ya y posiblemente lo que escriba ahora lo habréis leído en otros artículos mucho mejores que este, así que lo mejor que puedo hacer para llamar vuestra atención es meter un taco en el título del post (risa maligna).

La historia de Henry Spencer me apasionó, nunca había tenido el placer de disfrutar de esta película, se podría decir que el destino nos separó durante muchos años, como esperando el momento adecuado para unirnos en el universo y que yo me derrita de gusto con ella. El debut en el largometraje del gran David Lynch es sin duda la GRAN declaración de intenciones que un director puede poner sobre la mesa. Un hombre con pesadillas horribles, una novia neurótica, un hijo feto monstruoso y lo que posiblemente será la mejor escena de la carrera de Lynch y una de las mejores de la historia del cine, sí me refiero a cuando Spencer pierde la cabeza, un niño la encuentra y la lleva a una empresa en que la convierten en gomas de borrar para lápices, eso es la belleza del cine.


Creo que nunca una película me había mantenido tan pegado al asiento como esta, me impresiona su fotografía, lo parco de la producción y como con ese escaso presupuesto Lynch da a luz un film único e irrepetible que servirá como antesala a las pesadillas que nos presentará en sus futuros filmes y que tiene una fuerza arrolladora para dejarte la cabeza jodida durante mucho tiempo. Bien por Lynch (nunca pensé que diría esto de verdad, sin ironía).

Entrevista a FRANCISCO AVIZANDA director de "SAPOS Y CULEBRAS"

El pasado día 19 de Junio se estrenó la nueva película de Francisco Avizanda "Sapos y culebras" en la que se trata el tema de la crisis y perderlo todo desde el punto de vista de su protagonista interpretada por Ariadna Cabrol.

Microcríticas: Hola Francisco, para empezar ¿de qué va "Sapos y culebras"?

Francisco Avizanda: Rebeca ha perdido a su padre y por tanto al que le pagaba las facturas.  Pero entre las cosas que tenía su progenitor descubre algo a lo que puede sacar partido y que a lo mejor le permite volver a ser quien era.

MC: ¿Como hablas de la crisis en la película?


F.A: Desde el incómodo punto de vista de un personaje que es en parte víctima y causante de la crisis. Hay miles de Rebecas de clase media en nuestro país.


MC: ¿Como fue el trabajo con los actores?

 

F.A: Ensayamos a lo largo de cinco semanas. Intenso y siempre interesante. Con ellos empiezas a ver la película, ves aparecer los personajes.

MC: ¿Al ser tu segunda película ya no tienes ese miedo al debut, o si?

 

F.A: No. Pero tal vez porque es el segundo largometraje de ficción, no mi segunda película. Me gustaría que el público pasara un buen rato con ella. Se estrena pronto en la red, en Filmotech.

MC: ¿Qué reacciones esperas despertar en el publico cuando vea tu película?

 

F.A: Un poco de catarsis, esa pacífica colisión entre la película y la intimidad del espectador que tan saludable es y que lleva a la reflexión. Porque cuando se involucra uno en este tipo de tramas, cuando sigues a Rebeca y demás personajes con el cómplice temor a sufrir sus penurias, entiendes mejor que la cadena de decisiones que toman los personajes nos conducen a un destino incierto.

MC: ¿Crees que en plena crisis en este país, se puede vivir de hacer cine?

 

F.A: Muy difícil. Pero es que la cultura no vende, le da lo mismo a la administración a los medios de comunicación… y además tiene que ser gratuita, es decir, tiene que desaparecer. Llevamos años en una creciente analfabetización que ya nadie discute. Y el cine se resiente, claro.

MC: Y para terminar, ¿cuales son tus próximos proyectos?

F.A: Acompañar el estreno de la película en Francia y un largometraje.

martes, 1 de julio de 2014

Crítica "TOKAREV" Cage tan Cage como siempre.

Existe un momento en la vida de todos los actores en que deciden reinventarse y dar un giro a su carrera, hacen algo nuevo y rompen el encasillamiento al que tanto años han sido relegados, que lo hacen muy bien en su papel de siempre pero siempre hace el mismo papel. Pues eso no pasa con Nicolas Cage, él siempre hace de hombre torturado, en plan Liam Neeson pero sin talento, lo tuvo pero ahora solo lo tiene para peinarse. Nicolas Cage necesita de proyectos que potencien su principal baza: la exageración y el histrionismo que supura por cada poro de su piel y en esta "Tokarev" el español Paco Cabezas sabe sacarle ese jugo.

Una historia que podría encajarle muy bien al antes citado Neeson y sus Venganzas es lo que le pasa a Cage en este film: un hombre reformado al que su pasado le persigue en forma de mafia rusa y al que debe hacer frente. Nada nuevo bajo el sol. Pero Cabezas con una soltura espectacular sabe hacerla entretenida y hace que "lo mismo de siempre" no sea haga pesado ni huela, al menos no durante todo el metraje, a ya visto.

Que sí, que es otro monumento al gigantesco ego de Nicolas Cage para que nos enseñe lo bien que se peina, que sí, pero por lo menos no es "Señales del futuro" ni "Bangkok dangerous". Esto es bastante más digno.

jueves, 26 de junio de 2014

Hablando sobre OPEN WINDOWS con NACHO VIGALONDO.


El próximo Viernes llega a nuestras carteleras la última película de Nacho Vigalondo "Open windows" y Microcríticas hemos quedado para charlar con él sonre ella, sobre las últimas medidas del ministro Montoro y sobre hacer cine en este páis.

Microcríticas: Hola Nacho te voy a contar más o menos de que va a ir la entrevista, te voy a preguntar por la película, por Montoro...

Nacho Vigalondo: (se lleva las manos a la cabeza) Argh, Montoro...

Micro: Ya sabía yo que lo de Montoro.

N.V: (Ríe) No, realmente lo de Montoro no es que no te vaya a decir nada nuevo pero es que no hay nada nuevo que decir, lo más importante ya lo ha dicho Enrique Lavigne en un artículo

Micro: Sí, en El Mundo...

N.V: Sí. Yo creo que a veces existe una percepción inconsciente a un nivel casi animal en que prevalece la noción de que el cine es lo que está delante de la cámara: los actores, los efectos especiales, entonces la gente inconscientemente cree que los gastos del cine es la ampulosidad frente a la cámara y los sueldos de los actores, se quedan con lo que hay delante, pero si te esperas a los créditos es donde realmente sabes donde va el dinero de una película.

Micro: Hace poco oí que si ves los créditos de la última de X-Men ves los 15000 puestos de trabajo que habían creado.

N.V: Claro, los de X-Men o los de cualquier película española. Constantemente intentas luchas contra esa noción de que una película es lo que hay delante de la cámara, lo que ves que pasa. Pero bueno.

Micro: Bueno y ¿qué opinas? ¿cómo está el tema para hacer cine en este país ahora mismo?

N.V: Yo ahora mismo acabo de terminar esta película, esta promoción, bueno no la he terminado todavía; no sé si esta película se podría hacer hoy en día como está la cinematografía en España, sería muy complicado. Es evidente que he disfrutado de una inesperada vida internacional a través de mis películas con una dimensión internacional de mi trabajo puedo considerarme con un pie fuera, pero no es un consuelo que me relaje, ni que me colme, ni que me tranquilice, a mí me gustaría hacer una película al año aquí en España tranquilamente, pequeña, no necesariamente grande y ese sueño creo que a veces es complicado.

Micro: Entrando en materia, hablemos de "Open windows" ¿cómo nace la película?

N.V: Pues nace de una propuesta que me hicieron los productores, una película en la que estuviera todo el rato Internet en pantalla y yo les ofrecí una película que ocurría íntegramente dentro de un ordenador y a partir de ahí construir una historia que encajara con el formato de la película. No quise hacer otra película cuya historia puede contarse bajo otros parámetros.

Micro: Y ¿cómo transcurrió el rodaje?

N.V: Fue muy complicado, un jaleo. Había secuencias en las que habían grabando quince cámaras, habían secuencias que había que repetir para cambiar el ángulo de la cámara, había secuencias que había que repetir enteras porque toda ella era un plano subjetivo muy largo, había escenas que había que planificar con dos cámaras solamente; por ejemplo la secuencia de la persecución automovilística que tenemos en vez de cubirlo desde todos los ángulos posibles solo tenemos el ángulo frontal y el izquierdo con lo cual ya no solo tienes que coreografiar una secuencia así sino que además tienes que pensar que todo lo que salga en la escena que contenga expresividad solo puede venir desde delante o desde la izquierda.

Micro: Claro, porque rodar así te limita bastante.

N.V: Evidentemente.

Micro: ¿Fue fácil y agradable el trabajo con Elijah Wood y Sasha Grey?

N.V: Pues realmente como es rodar con un ser humano culaquiera, el hecho de que sean actores norteamericanos con un caché diferente o más alto que el mío no coarta la situación, no resulta nada traumático.

Micro: Las críticas en Estados Unidos la comparan con "La ventana indiscreta" de Hitchcock incluso opinan que es una obra neohitchockiana ¿qué opinas de eso?

N.V: Hombre, pues yo no lo he dicho, de hecho yo no lo diría. Suelo ser más discreto con mis influencias pero lo que sí que soy consciente es que tomo ciertas cosas de Hitchcock, precisamente por eso el hecho de coger ideas de Hitchcock ya hace que no sea una película de Hitchcock porque Hitchcock no tomaba cosas de Hitchcock. No es que no haya dicho esa frase es que tampoco la hubiese usado en la promoción. Pero bueno yo ahí no pinto nada, eso son cosas de marketing.

Micro: Tengo una curiosidad y es que en "Los cronocrímenes" el personaje de Karra Elejalde y el de su mujer terminan la película sentados en unas hamacas mirando al horizonte y en "Extraterrestre" el personaje de Julián Villagran y el de Miguel Noguera terminan la película sentados en unas sillas de playa mirando al horizonte...

N.V: ¿Me estás preguntando si termina igual esta?

Micro: Sí.

N.V: ¿Me estás pidiendo spoilers antes de estrenar la película? (Ríe) Venga, te lo voy a decir, no hay dos hamacas pero el espíritu permanece ahí.

Micro: Y para terminar ¿qué proyectos tienes para el futuro?

N.V: Pues nada, tengo un guión escrito y presentado, estoy escribiendo, estoy leyendo, a ver que sucede, no hay nada concretado todavía, pero bueno yo voy a intentar poner algo en marcha antes que termine el año. No quiero tomarme un año sabático, ni siquiera quiero tomarme un día sabático.

Micro: Y el proyecto con Mark Millar "Supercrooks"...

N.V: Bueno, pues depende de muchas cosas, entre otra de ver como funciona "Open windows", así que si tenéis muchas ganas de que haga "Supercrooks" id a ver "Open Windows".

Y muchas gracias al amigo Manuel López que se ha currado una fotos muy chulas.

Pues esta ha sido a entrevista con Nacho Vigalondo y nada mejor para terminar que un postercico chulo y un trailer molón molón para poner la guinda a esto:



lunes, 9 de junio de 2014

El final de AÍDA

Primero fue Walter White y ahora es Aída García quien se despide de la tele forever, el símil la verdad que da cierta risilla pero la comparación es bastante resultona. Si "Breaking bad" era el serión de los sibaritas televisivos, "Aída" era el serión del populacho, de la gente de la calle y si bien al principio solo iba de Carmen Machi pegando gritos en las últimas temporadas los guiones habían aumentando de calidad considerablemente.

Como en las buenas series, al igual que en las buenas películas debe haber una boda sí o sí y aquí (ojo SPOILER) hay dos, la anunciada y la que todos deseábamos. Hay humor, hay cierres de tramas abiertas desde hacía años y hay emoción, porque otra cosa no pero esto huele a despedida desde el minuto 1 y no es hasta la aparición de Machi que la serie no explota en emotividad. Y eso me gusta, la verdad que gocé la despedida de Esperanza Sur, no solo porque la he seguido desde el inicio sino porque da cierta penilla despedirse de estos personajes a los que se les coge cierto cariño por lo bien construídos que están, más allá de la propia Aída del título personajes como Mauricio, Paz, Luisma, Mauricio, Soraya o incluso Machupichu han hecho las delicias de los espectadores y poco a poco han ido cuajando en la audiencia por estar muy bien definidos.

Pero (porque siempre hay algún pero) el cierre fue de manual, ni se rompieron la cabeza ni quisieron innovar, dieron las dosis justas de "lo que la gente espera" y nada más. Pero bueno, para una serie que nació de otra serie como era "7 vidas" y que ha sido tan longeva por su diversión desenfrenada es muy de agradecer que haya terminado en todo lo.

Yo echaré de menos "Aída" los domingos por la noche y frases como: "Claro, como el Luisma es tonto" o el "Turu, turu, turu" de Mauricio resonarán en mi mente aún durante un tiempo. Adiós.